Qué es la remigración: de dónde viene la palabra, quién la usa en Europa y qué permite la ley española

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Qué es la remigración: el origen latino de la palabra, cómo la adoptó el movimiento identitario, la reunión de Potsdam, qué partidos europeos la defienden, cómo la usa Vox y qué dice la ley de extranjería sobre las expulsiones.

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Qué es la remigración es una pregunta que hace tres años casi nadie se hacía en España y que hoy aparece en programas electorales, mítines y vídeos de redes sociales. El último, del 30 de septiembre de 2026: un corte de Vox titulado «REMIGRACIÓN = MÁS CASAS», en el que José María Figaredo plantea expulsar a cerca de millón y medio de inmigrantes para aliviar el mercado de la vivienda. Para entender de dónde sale la palabra hay que ir a una villa junto a un lago, a las afueras de Berlín.

El 25 de noviembre de 2023, en la Villa Adlon, a orillas del Lehnitzsee, en Potsdam, se reunieron miembros de Alternativa para Alemania (AfD), de la CDU, de la asociación Werteunion y del movimiento identitario. El ponente principal era el austriaco Martin Sellner, que presentó lo que llamó un «plan maestro de remigración». Según la reconstrucción del encuentro, el plan señalaba tres grupos que deberían abandonar Alemania: solicitantes de asilo, extranjeros con permiso de residencia y ciudadanos alemanes «no asimilados», a quienes se empujaría a irse con leyes hechas a medida y presión para adaptarse.

La reunión era privada. Se conoció a mediados de enero de 2024, cuando la publicó el medio de investigación Correctiv, y el fin de semana del 20 y 21 de enero alrededor de un millón de personas se manifestaron en ciudades de toda Alemania. Pocos días antes, un jurado de lingüistas de la Universidad de Marburgo había elegido «Remigration» como «antipalabra del año» 2023.

Qué es la remigración y de dónde viene la palabra

El término viene del latín remigrare, volver a casa. Durante mucho tiempo significó solo eso, regresar, y en los estudios sobre migraciones se usaba, y se sigue usando, para hablar del retorno voluntario de los emigrantes a su país. En alemán tenía además un sentido muy concreto y positivo: la vuelta, después de 1945, de los alemanes que habían huido del nazismo.

Su uso político actual es otro. Según recoge la entrada de referencia sobre el término, en la década de 2010 el movimiento identitario europeo empezó a usarlo para referirse a la salida, forzosa o incentivada, de inmigrantes no europeos y de sus descendientes. Génération Identitaire lo incorporó a su programa en Francia en 2015, y lo difundieron autores como Renaud Camus, Guillaume Faye y el propio Sellner.

Dos maneras de definirla

Quienes la defienden la presentan como una política de retorno: expulsar a los inmigrantes en situación irregular y a los extranjeros condenados por delitos, y promover la vuelta, a veces con incentivos, de quienes no se integran. Sus críticos, entre ellos buena parte de la literatura académica sobre extrema derecha, sostienen que el término funciona como eufemismo de deportación masiva y que algunas versiones alcanzan a ciudadanos con raíces extranjeras. El investigador mexicano José Ángel Maldonado la ha descrito como una «limpieza étnica suave».

Quién habla de remigración en Europa

  • Alemania: AfD incorporó el término a su programa en 2021, aunque su uso masivo llegó con el caso Potsdam.
  • Austria: el FPÖ lo puso en el centro de su campaña de las elecciones de 2024. Su líder, Herbert Kickl, ha hablado de la «remigración de extranjeros no invitados», con el foco en quienes delinquen.
  • Bélgica: Vlaams Belang lo reclama desde 2011 y en 2021 propuso una agencia de remigración.
  • Países Bajos: el PVV de Geert Wilders lo llevó en su programa de 2025, con un plan de remigración voluntaria, y en febrero de 2026 pidió en el Parlamento programas a gran escala, obligatorios para delincuentes y para inmigrantes en situación irregular.
  • Portugal: Chega lo defendió en la campaña de 2025 para extranjeros y personas con doble nacionalidad condenadas por delitos.
  • Italia: lo han usado dirigentes de la Lega y Roberto Vannacci, que acabó fundando su propio partido. En abril de 2026, Matteo Salvini propuso en Milán un permiso de residencia por puntos.
  • Francia: Éric Zemmour propuso un ministerio de la remigración en la campaña presidencial de 2022. El Reagrupamiento Nacional de Marine Le Pen se desmarcó del concepto en 2024 y citó el apoyo de AfD como uno de los motivos para romper con ella.
  • Finlandia: el Partido de los Finlandeses ha defendido pasar «de la integración a la remigración».

La remigración en España

En España el término lo ha introducido Vox. Su secretario general, Ignacio Garriga, pidió en 2024 «remigraciones masivas» de inmigrantes en situación irregular en Cataluña. El programa económico y de vivienda que el partido presentó en junio de 2025 incluye la remigración de inmigrantes legales que «decidan no integrarse». La diputada Rocío de Meer llegó a hablar de ocho millones de personas, incluidas segundas generaciones, y el partido aclaró después que esa no era la cifra de personas que pretendía expulsar.

El vídeo de septiembre de 2026 lo plantea en clave de vivienda: si llegan más personas de las que el país puede alojar, reducir la población reduciría la demanda. Sus críticos responden con dos tipos de argumentos, los jurídicos, que vemos ahora, y los que recuerdan el origen identitario de la palabra.

Qué permite hoy la ley española

La expulsión de extranjeros existe en España y está regulada en la Ley Orgánica 4/2000 de extranjería. Lo que la ley regula son expulsiones individuales, con expediente y garantías:

  • Estancia irregular. Estar en España sin autorización de residencia es una infracción grave (artículo 53.1.a), y el artículo 57.1 permite sustituir la multa por la expulsión, en atención al principio de proporcionalidad, previo expediente administrativo y con resolución motivada.
  • Condenas penales. El artículo 57.2 hace causa de expulsión haber sido condenado por un delito doloso castigado con más de un año de prisión, salvo que los antecedentes estén cancelados.
  • Personas protegidas. El artículo 57.5 impide expulsar, salvo excepciones tasadas, a los nacidos en España con cinco años de residencia legal, a los residentes de larga duración, a quienes fueron españoles de origen y a quienes cobran determinadas prestaciones, entre otros.
  • Efectos. La expulsión lleva una prohibición de entrada de hasta cinco años, y de hasta diez en casos graves (artículo 58).

La ley no recoge la falta de integración como causa de expulsión. Para aplicarla a residentes legales habría que reformarla, y cualquier reforma tendría dos límites por encima. El artículo 19 de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea dice que «se prohíben las expulsiones colectivas», y el Convenio Europeo de Derechos Humanos contiene una prohibición equivalente. Y la Constitución establece en su artículo 11 que ningún español de origen puede ser privado de su nacionalidad, y en su artículo 19, que los españoles tienen derecho a elegir libremente su residencia.

Junto a la expulsión, España tiene programas de retorno voluntario para extranjeros que deciden volver a su país, con ayudas al viaje y, en algunos casos, el cobro anticipado de la prestación por desempleo. La diferencia con la expulsión es que la decisión la toma el interesado.

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