Cuánta agua gasta preguntarle algo a una inteligencia artificial (y por qué la cifra que circula está mal traducida)

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El número que corre por los grupos de WhatsApp viene de un informe en inglés y se rompe al cruzar el idioma: un punto decimal lo multiplica por mil. Y aunque se traduzca bien, la pregunta sigue estando mal hecha, porque casi toda el agua no se evapora donde están los ordenadores.

Cuánta agua gasta preguntarle algo a una inteligencia artificial (y por qué la cifra que circula está mal traducida)

El mensaje entra en el grupo de WhatsApp sin remite y sin fuente: «cada pregunta a la inteligencia artificial se bebe una botella de agua». Debajo, un número enorme, con muchos ceros. Alguien responde con un emoji de asombro, otro anuncia que deja de usar el chatbot para tonterías y, en menos de un minuto, la conversación ya va de otra cosa. El número se queda ahí, sin que nadie lo abra.

Merece la pena abrirlo, porque dentro hay dos errores encadenados y una pregunta mal planteada.

El punto que multiplica por mil

El dato original, en inglés, dice 1.068 trillion liters. Al cruzar al español se rompe dos veces seguidas. Primero, por el punto: en inglés es el separador decimal, así que ahí no pone «mil sesenta y ocho», pone «uno coma cero seis ocho». Segundo, por la palabra: el trillion anglosajón son mil millones de millares —diez elevado a doce— y eso, en español, se llama billón, no trillón.

Hechas las dos correcciones, la cifra es 1,068 billones de litros: un uno seguido de doce ceros, y pico. Lo que suele publicarse en castellano, «1.068 billones», es mil veces más. Un punto de puntuación, tres órdenes de magnitud.

Y aquí toca una confesión antes de seguir: no he conseguido rastrear con seguridad de dónde sale ese 1,068 ni qué incluye exactamente —si es agua extraída o agua evaporada, si son solo centros de datos o toda la cadena, si es un año concreto o una proyección—. El número circula sin ficha. Lo que sí se puede comprobar, con una calculadora y treinta segundos, es la traducción y el tamaño.

Qué es un billón de litros

La conversión es limpia: un billón de litros es exactamente un kilómetro cúbico de agua. Así que la cifra son algo más de un kilómetro cúbico al año, o dicho como se dice en España cuando se habla de embalses, unos mil sesenta y ocho hectómetros cúbicos.

Para ponerle cara:

  • El Canal de Isabel II mueve cada año del orden de quinientos hectómetros cúbicos para abastecer a los casi siete millones de habitantes de la Comunidad de Madrid. La cifra equivale, por tanto, a algo más de dos años de todo lo que gasta Madrid: grifos, duchas, hospitales, fábricas y riego de parques incluidos.
  • El regadío español consume alrededor de quince mil hectómetros cúbicos al año. Mil sesenta y ocho son, más o menos, tres semanas de riego de toda la agricultura del país.

Es mucha agua y es, a la vez, una fracción pequeña de lo que mueve un país mediano. Las dos cosas son ciertas y por eso el número, solo, no decide nada.

La pregunta está mal hecha

«¿Cuánta agua gasta una consulta?» suena a pregunta con respuesta, como preguntar cuánta gasolina gasta un coche en un kilómetro. Pero el agua de la inteligencia artificial se reparte en dos sitios muy distintos, y casi nadie aclara de cuál está hablando.

El primero es el edificio. Los centros de datos se refrigeran, a menudo, evaporando agua: es más barato y consume menos electricidad que enfriar solo con máquinas. Esa agua se ve, se factura y se puede medir.

El segundo está lejos, y es el grande: la central que produce la electricidad. Una térmica de gas, una de carbón o una nuclear funcionan con un ciclo de vapor que hay que condensar, y en las que usan torres de refrigeración una parte de esa agua se pierde en forma de penacho blanco. Del orden de uno o dos litros evaporados por cada kilovatio hora generado. Un embalse hidroeléctrico, por su parte, pierde agua por evaporación en la superficie. La eólica y la solar fotovoltaica, en cambio, no evaporan prácticamente nada.

Tres cifras que no miden lo mismo

Quién Qué dijo Qué está midiendo
Sam Altman, OpenAI (junio de 2025) Una consulta media gasta unos 0,000085 galones, «una quinceava parte de una cucharadita»: en torno a 0,3 mililitros No publicó ni el método ni el perímetro
Google, informe técnico (agosto de 2025) La consulta mediana de texto en Gemini: 0,24 vatios hora y 0,26 mililitros de agua El agua evaporada en sus propias instalaciones
Pengfei Li y otros, universidades de California en Riverside y de Texas en Arlington (2023) Una conversación de entre 10 y 50 preguntas, alrededor de medio litro; entrenar GPT-3, unos 700.000 litros Suma el agua del centro de datos y la de la central eléctrica

Los tres números pueden ser correctos a la vez, porque dibujan fronteras distintas alrededor de la misma máquina. El de medio litro por conversación reparte además el agua entre varias preguntas, no entre una.

La cuenta que se puede hacer en casa

Con el dato de Google se puede estimar el trozo que falta. Si una consulta consume 0,24 vatios hora —0,00024 kilovatios hora— y la electricidad que la alimenta viene de una central que evapora litro y medio por kilovatio hora, salen unos 0,36 mililitros. Es decir, del mismo orden que los 0,26 mililitros del edificio, o algo mayor.

Ese segundo trozo depende por completo de dónde y cuándo se hace la pregunta. La misma consulta, servida desde un centro de datos en Finlandia con red eólica e hidráulica y aire frío casi todo el año, y servida desde uno en Arizona en agosto con una térmica de gas detrás, no se parecen en nada. El número no es una propiedad del modelo; es una propiedad del enchufe.

Por eso, cuando alguien pregunta cuánta agua se bebe un chatbot, la respuesta útil no cabe en una cifra sino en tres: cuánta evapora el edificio, cuánta evapora la central, y en qué cuenca están las dos. Las empresas publican con soltura la primera. La segunda aparece mucho menos. Y la tercera, que es la que decide si el agua molesta a alguien, casi nunca.

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