Cervantes, la estrella española: cuando el Quijote conquistó el firmamento
A casi 50 años luz de la Tierra, una estrella lleva el nombre de Miguel de Cervantes y sus cuatro planetas se llaman Quijote, Sancho, Dulcinea y Rocinante. Así fue como la literatura española llegó al cosmos.
Hay una estrella en el cielo que se llama Cervantes. Y no es una metáfora: desde 2015, la Unión Astronómica Internacional (IAU) reconoce oficialmente con ese nombre a la estrella μ (mu) Arae, situada a unos 49,8 años luz de la Tierra en la constelación de Ara (el Altar). Lo mejor es que sus cuatro planetas llevan los nombres de los personajes más célebres de El Quijote: Quijote, Sancho, Dulcinea y Rocinante.
Una votación que movilizó a medio país
Todo empezó con el concurso NameExoWorlds, una iniciativa de la IAU para que, por primera vez en la historia, el público pudiera votar nombres para estrellas y exoplanetas. Se presentaron 274 propuestas de organizaciones de 45 países y votaron personas de 182 naciones distintas, con un total de 573.242 votos.
La propuesta española, impulsada por el Planetario de Pamplona, la Sociedad Española de Astronomía y el Instituto Cervantes, arrasó: recibió 38.503 votos, el 69% de todos los emitidos para ese sistema planetario. España fue el tercer país con mayor participación en el concurso, solo por detrás de India y Estados Unidos.
Cuatro planetas con nombre literario
La estrella Cervantes no está sola. A su alrededor orbitan cuatro mundos, cada uno bautizado con un personaje de la novela más universal de la literatura española:
- Quijote (μ Arae b): un gigante gaseoso con una masa superior a 1,6 veces la de Júpiter. Fue el primero en ser descubierto, en 2001.
- Dulcinea (μ Arae c): el más pequeño y cercano a la estrella, con una órbita de apenas 9,6 días. Podría ser un planeta rocoso, algo poco habitual entre los exoplanetas conocidos hasta entonces.
- Rocinante (μ Arae d): otro gigante gaseoso que completa su órbita en unos 310 días, a una distancia similar a la de la Tierra al Sol.
- Sancho (μ Arae e): el más alejado y masivo del sistema, con casi el doble de la masa de Júpiter y un período orbital de más de 11 años.
¿Cómo es la estrella Cervantes?
Cervantes es una estrella de tipo espectral G3, lo que la convierte en una pariente cercana de nuestro Sol. Su masa es un 10% mayor, su radio un 32% más grande y su temperatura superficial ronda los 5.813 grados Kelvin. Una de sus particularidades es su alta metalicidad: contiene más del doble de metales pesados que el Sol, lo que probablemente facilitó la formación de su sistema planetario.
Literatura y ciencia, unidas en el cosmos
La campaña #YoEstrellaCervantes se convirtió en un fenómeno que unió a colegios, asociaciones de astronomía, medios de comunicación y entidades culturales de toda España. La aprobación del nombre coincidió, además, con las vísperas del Año Cervantes 2016, que conmemoraba el cuarto centenario de la muerte del autor del Quijote.
Como señalaron los promotores de la iniciativa, el proyecto demuestra que «la ciencia juega un papel central en la cultura» y que es posible unir en una sola propuesta lo mejor de las letras y de la astronomía.
Así que la próxima vez que mires al cielo nocturno en dirección a la constelación de Ara, recuerda: allí arriba, a casi 50 años luz, Don Quijote sigue cabalgando entre las estrellas.