¿Cambiar de carril en un atasco sirve para llegar antes? Lo que midieron los Cazadores de mitos
Cambiar de carril en un atasco sirve para llegar antes, pero poco: en la prueba de Cazadores de mitos en la I-580, el coche que zigzagueaba ganó tres minutos al mejor coche fijo. Por qué la ventaja se evapora y qué dice el reglamento español.
¿Cambiar de carril en un atasco sirve para llegar antes? Todos conocemos al conductor que lo intenta: intermitente a medias, morro metido en cualquier hueco, tres carriles recorridos en dos kilómetros. Y todos nos hemos preguntado, mirándole desde el carril de siempre, si de verdad gana algo. En 2014 el equipo de Cazadores de mitos decidió medirlo con cronómetro, varios coches y un helicóptero.
Lo contaron en el episodio 221, titulado «Traffic Tricks», que se emitió en Estados Unidos el 7 de agosto de 2014. El mito que querían comprobar decía que da igual quedarse en un carril o cambiar sin parar, porque el tiempo total del viaje es el mismo. El resumen del episodio está en la ficha de la temporada 2014 en Wikipedia.
Cambiar de carril en un atasco sirve para llegar antes, pero muy poco
La primera prueba fue en hora punta, entre el taller del programa en San Francisco y el Tech Museum de San José. Kari Byron conducía el coche que cambiaba de carril cada vez que veía un hueco y Tory Belleci se quedaba quieto en el suyo. Kari llegó a sacarle minuto y medio de ventaja antes de que el tráfico se despejara. Al final la diferencia fue de un 2 % del tiempo de viaje.
Como aquello les pareció poco atasco, repitieron en la Interstate 580, una ruta que les recomendó el centro de gestión del tráfico de Caltrans en la bahía de San Francisco. Esta vez el que zigzagueaba era Grant Imahara. Tras unas dos horas de viaje, sacó a Tory dos minutos. Otra vez, alrededor de un 2 %.
La prueba de los cuatro carriles
Para la tercera ronda pusieron un coche fijo en cada uno de los cuatro carriles principales de la I-580 y dejaron a Tory libre para cambiar cuanto quisiera. Estos fueron los tiempos:
- Tory, cambiando de carril: 1 hora y 16 minutos.
- Coche del carril izquierdo (Grant): 1 hora y 19 minutos, un 4 % más.
- Coche del segundo carril: 1 hora y 20 minutos, un 5 % más.
- Coche del tercer carril: 1 hora y 29 minutos, un 17 % más.
- Coche del carril derecho: 1 hora y 33 minutos, un 22 % más.
Técnicamente el mito quedó desmentido, porque el que cambiaba de carril llegó primero. Pero frente al mejor coche fijo, la ventaja fueron tres minutos en más de una hora. El propio equipo concluyó que la tensión de ir cazando huecos todo el viaje no compensaba ese tiempo. Y hay un dato que suele pasar desapercibido: entre el carril izquierdo y el derecho hubo catorce minutos. En aquella autopista, aquel día, acertar de carril al principio pesó bastante más que ir cambiando.
Por qué la ventaja se evapora
En un atasco denso los carriles no avanzan a ritmos fijos. Se mueven por oleadas: un tramo arranca, otro se para, y al rato se invierte. Los físicos japoneses que en 2008 recrearon un atasco con 22 coches en una pista circular de 230 metros vieron que esas zonas de parada viajan hacia atrás a unos 20 km/h, la misma velocidad que se mide en autopistas reales. Lo publicaron en el New Journal of Physics.
Eso significa que el carril de al lado que ahora vuela va a recibir su ola de frenazo dentro de poco. Cuando te cambias, lo normal es que llegues justo a tiempo de recibirla. Cada maniobra, además, cuesta: hay que frenar para encontrar el hueco y el coche que te deja pasar también frena, lo que alimenta la ola que viene detrás.
A esto se suma un engaño de la percepción. En 1999 Donald Redelmeier y Robert Tibshirani explicaron en Nature por qué el carril de al lado parece ir siempre más rápido aunque los dos tengan la misma velocidad media: pasamos más tiempo viendo cómo nos adelantan que adelantando nosotros. Muchos cambios de carril nacen de esa ilusión.
Lo que dice el reglamento en España
El artículo 83.2 del Reglamento General de Circulación describe casi exactamente la situación del experimento. Cuando la densidad del tráfico es tal que los coches ocupan todo el ancho de la calzada y cada uno va a la velocidad del que tiene delante, que un carril avance más rápido que otro no cuenta como adelantamiento. Y en esa situación «ningún conductor deberá cambiar de carril para adelantar», salvo para prepararse a girar, salir de la calzada o tomar una dirección. El reglamento califica esa infracción como grave, y la Ley de Tráfico fija para las graves una multa de 200 euros.
Entonces, ¿qué hacemos en el próximo atasco?
Con los datos de aquel experimento en la mano, lo razonable es elegir bien el carril cuando sabes adónde vas, quedarse en él y dejar distancia con el de delante para frenar menos. El conductor que zigzaguea quizá llegue antes que tú. Si llega, será por un margen que en la I-580 cabía en una canción, y habrá pasado todo el viaje con los ojos clavados en los retrovisores.