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4 Nov

colores-kandinsky-300x220-6491594Imagina que son las 19:00 de la tarde, vas en el coche escuchando a Mike Oldfield en tu radio y de repente ves como el sol comienza a ocultarse tras una montaña, el semáforo se pone en rojo, y te quedas mirando esa esfera naranja compuesta por fuego, quedas hipnotizado bajo la visión y el pensamiento de que esa pequeña esfera que ves a lo lejos y que por la mañana te cegaba ahora puedes observarla directamente como el autentico fenómeno natural que es, al rato oyes el claxon del coche de detras y prosigues tu camino, así es como me dio por empezar este post de los colores y Kandinsky.

Es inevitable hablar de colores y que no aparezca Kandinsky, para mi, artista y científico, como lo son los buenos artistas y los buenos científicos. A veces no puedo evitar pensar que si Kandinsky estuviera vivo a día de hoy sería un gran profesor de vídeo marketing y seguro que sus estudios sobre la psicología del color serían un gran aporte para el mundo audiovisual.

Pero, en fin, sigamos con el artículo.

Kandinsky nació en Moscú, ya desde niño se fascinaba y estimulaba con el color, el simbolismo del color y la psicología de este. Una de las primeras cosas que interesaron al joven Kandinsky fue el uso de colores brillantes sobre fondo oscuro, interés que quedó reflejado en gran parte de sus primeras obras.  Años después, comparó la pintura con componer música, de la misma manera que el compositor debía mezclar adecuadamente los instrumentos para dar con la mezcla de sonido perfecta, Kandinsky lo veía con los colores. En palabras del propio Kandinsky: «El color es el teclado, los ojos son los martillos, el alma es el piano con muchas cuerdas. El artista es la mano que obras de teatro, tocando una tecla u otra, para causar vibraciones en el alma «.

El color y la forma

Algunos colores son realzados por determinadas formas y suavizados por otras. Pero lo que si es cierto es que hay algunas verdades absolutas en relación al código de los colores, como por ejemplo que los colores agudos poseen una mayor resonancia en las formas geométricas agudas, por ejemplo, el amarillo en un triángulo. Sin embargo en los colores que inducen a la profundidad, se potencia su efecto con formas redondas por ejemplo, el azul en un círculo. Kandinsky decía que cuanto más profundo es el azul, más fuerte es la atracción sobre el hombre. El azul es el color del cielo, así como nos lo imaginamos cuando oímos la palabra, lo mismo ocurre cuando vemos el color. Kandinsky decía así sobre el color azul:
«El azul es el color típicamente celeste que desarrolla profundamente el elemento de quietud. Al sumergirse en el negro toma un matiz de tristeza inhumana, se hunde en la gravedad, que no tiene ni puede tener fin. Al pasar a la claridad, poco adecuada para él, el azul se hace diferente como el cielo alto y claro. Cuanto más claro tanto más insonoro, hasta convertirse en quietud silenciosa, blanca. Representado musicalmente el azul claro corresponde a una flauta, el oscuro a un violonchelo y el más oscuro a los maravillosos tonos del contrabajo; el sonido del azul en una forma profunda y solemne se puede comparar al del órgano.

Kandinsky tenía claro que la disonancia entre la forma y el color no era necesariamente «disarmónica» sino todo lo contrario, era una nueva posibilidad y, por eso, armónica. El número de colores y formas es infinito, por tanto también son infinitas las combinaciones y al mismo tiempo los efectos.

El color y las líneas

Kandinsky afirma un paralelismo entre colores cromáticos (ni blanco ni negro) y las rectas libres, sobretodo con el amarillo y el azul, donde puede notarse tensiones opuestas de avance y retroceso respectivamente. Por el contrario en las líneas horizontales y verticales, no sea aprecia tendencia alguna a separarse del plano, sino que son similares al blanco y al negro, los cuales Kandinsky consideraba además de incoloros, «silenciosos».

Por otro lado las líneas diagonales las relacionaba con el rojo y también con el gris y con el verde.

Las líneas quebradas o curvas en función del ángulo que forman, Kandinsky decía que tenían también cierto paralelismo con los colores. El asemejaba la identificación del ángulo recto con el color rojo, por ser el color intermedio entre los otros dos principales el amarillo y el azul. A los ángulos agudos les otorgo el color amarillo, por la agresividad y las características de calidez, mientras que al azul lo relaciono con los ángulos obtusos y los tonos fríos.

Mi breve síntesis

Como he dicho al comienzo, Kandinsky era artista y científico, como todo buen artista y todo buen científico, el estudio que hizo sobre las formas y el color son la prueba de sus conocimientos en colorimetría y la psicología del color, sus obras, la prueba fehaciente de que era un gran artista. Kandinsky comprendió el significado de los colores y las formas y eso le permitio comunicarse de una forma única, pues nadie más sabía comunicarse así.