El primer aparato de OpenAI es una rosquilla: qué se sabe y qué no
Sin pantalla, del tamaño de un disco de hockey, con piezas que se mueven. Qué ha contado Bloomberg del primer hardware de OpenAI diseñado con Jony Ive.
OpenAI lleva dos años diciendo que quiere hacer aparatos. Según lo publicado por Bloomberg, ya se sabe cómo es el primero, y no se parece a nada de lo que se rumoreaba.
Cómo es
Un altavoz. Sin pantalla. Con forma de rosquilla y un tamaño parecido al de un disco de hockey. Lleva cámaras, micrófonos, altavoces y sensores, funciona con batería y está pensado para cogerlo con una mano y llevártelo de una habitación a otra.
El detalle más curioso: tiene piezas que se mueven solas. No para hacer nada útil, sino para indicarte cuándo te está escuchando y cuándo te está respondiendo. Es decir, lenguaje corporal.
El precio rondará los 300 o 400 dólares y la fecha que se maneja es 2027. El diseño lo firma LoveFrom, el estudio que fundó Jony Ive después de dejar Apple, donde había diseñado el iPhone, el iPad y el Apple Watch.
Por qué sin pantalla
Esta es la decisión de fondo, y es más interesante que la forma.
Una pantalla te obliga a mirarla. Es un objeto que reclama atención y que, en cuanto lo enciendes, te enseña otras cosas. Un aparato sin pantalla solo puede escuchar y hablar, y eso lo convierte en algo distinto: un objeto que puede estar en la mesa del salón sin ser el centro.
Es la misma apuesta que hicieron los altavoces inteligentes hace diez años, pero con una diferencia importante: aquellos entendían órdenes concretas y este pretende mantener una conversación.
Lo que no se sabe
Casi todo lo importante, en realidad.
No se sabe qué hace exactamente con lo que ve y oye, ni cuánto de eso se procesa en el propio aparato y cuánto se manda fuera. No se sabe si funciona sin conexión. No se sabe si hará falta suscripción además de los 300 o 400 dólares. Y no se sabe si el producto que llegue a las tiendas se parecerá al que se ha descrito, porque entre el prototipo y el lanzamiento hay dos años.
Sí se sabe que no es un producto suelto: OpenAI trabaja también en un teléfono y en unas gafas. La rosquilla es el primero de una familia.
Y un pleito de por medio
El desarrollo va en paralelo a una demanda. Apple llevó a OpenAI a los tribunales el 10 de julio de 2026, en San José, acusándola de haber obtenido información confidencial a través de exempleados, contrataciones y proveedores. Entre los nombrados está el actual jefe de hardware de OpenAI, que en Apple dirigía el diseño de producto del iPhone y el Apple Watch.
Conviene precisar una cosa que se está contando mal: Jony Ive no está demandado. Sí lo está la empresa que fundó, pero a él no se le acusa de nada. OpenAI pidió el 5 de agosto que se archive el caso.
De los papeles del juzgado sale además el dato de calendario más fiable que hay ahora mismo: no habrá envíos a clientes antes de finales de febrero de 2027.
Si esto le suena de algo
Es que ya hemos estado aquí. Cada pocos años aparece un aparato que promete sustituir al móvil y casi ninguno lo consigue. Lo distinto esta vez es quién lo firma: la empresa que tiene el asistente más usado y el diseñador que hizo el objeto que quieren sustituir.
Si te interesa el fondo del asunto —qué hacemos con máquinas que nos escuchan— tenemos un artículo sobre inteligencia artificial y ética que envejece bastante bien.